Download La práctica de la humildad LEON XIII PDF

TitleLa práctica de la humildad LEON XIII
TagsSin Divine Grace Mary Mother Of Jesus
File Size340.0 KB
Total Pages45
Document Text Contents
Page 22

último de los apóstoles, hasta el punto de no merecer ni siquiera ese nom-
bre ( 2 Cor. 12, 11); a san Gregorio Papa, que se esforzó, por escapar al
Sumo Pontificado de la Iglesia, más que los ambiciosos por conseguir los
mayores honores; a san Agustín, que, en la cima de la gloria que recibía de
todos como santo Obispo y Doctor de la Iglesia Católica dejó en su libro
admirable de las Confesiones y en el de las Retractaciones un monumento
inmortal de su humildad; a san Alejo, que, en la casa paterna, prefirió los
desprecios y los ultrajes de sus servidores a los honores y dignidades que
fácilmente hubiera podido cosechar; a san Luis Gonzaga, que siendo señor
de un rico marquesado renunció a él con alegría y cambió las grandezas
del siglo poruña vida humilde y mortificada; en fin, recurrirás a tantos y
tantos santos que resplandecen con luz muy viva por su humildad en las
festividades de la Iglesia. Todos estos humildes siervos de Dios
intercederán en el ciclo por ti, para que te cuentes en el número de los
imitadores de su virtud.

58. La frecuencia en la Confesión y en la Comunión te proporcionará la
ayuda más eficaz para perseveraren la práctica de la humildad. La
Confesión, por medio de la cual revelamos a otro semejante nuestro todas
las más secretas y vergonzosas miserias de nuestra alma, es el acto mayor
de humillación mandado por Jesucristo a sus discípulos. La Sagrada
Comunión, en la cual recibimos sustancialmente en nuestro pecho a Dios
hecho hombre y anonadado por nuestro amor, es maravillosa escuela de
humildad y poderosísimo medio de adquirirla. ¿Y cómo podrás dudar de
que tu amabilísimo Jesús no quiere comunicártela, cuando su sagrado
Corazón, aquel corazón tan manso y tan humilde, aquel homo de amor y
de caridad descansa en cierto modo en tu corazón, que se lo pide con todo
el fervor de su afecto? Acércate tantas veces como puedas a recibir aquel
adorable Sacramento; y si a él te llegas con las disposiciones necesarias,
siempre hallarás aquí el maná escondido reservado solamente a los que
ansiosamente lo buscan.

59. Por lo demás, ten siempre valor contra las dificultades que sufrirás en
la práctica de todo lo que te he enseñado hasta aquí, y contra la oposición
que hallarás en ti mismo. Debes guardarte mucho de decir lo que los
tímidos discípulos: Dura es esta doctrina: ¿quién podrá oírla y
practicarla? (Juan. 6, 61). Porque en verdad te aseguro que todas las
amarguras que sientas al principio se te convertirán muy pronto en dulzura
inefable y en consuelos del Paraíso. La santa perseverancia en tal ejercicio
te librará de mil angustias de espíritu e infundirá en tu pecho tanta paz y
tranquilidad, que gustarás anticipadamente el eterno placer preparado por

22

Similer Documents