Download El Despertar de Los Carismas PDF

TitleEl Despertar de Los Carismas
Tags Jesus Saint Paul The Apostle
File Size665.5 KB
Total Pages104
Document Text Contents
Page 2

El despertar de los carismas


2





TABLA DE CONTENIDO





1. LOS CARISMAS EN GENERAL ................................................................... 5

Ignorancia de los carismas ................................................................................. 5

Carismas y santidad ........................................................................................... 7

Los carismas para todos ..................................................................................... 8

Necesidad de los carismas ................................................................................ 10

a) Fueron necesarios para Cristo .............................................................. 10

b) Fueron necesarios para los apóstoles ................................................... 11

c) Fueron necesarios para la Iglesia primitiva ........................................... 12

d) Son necesarios para la Iglesia de hoy y de todos los tiempos ................ 13

Algunas objeciones .......................................................................................... 16

El despertar de los carismas ............................................................................. 20

Distribución de los carismas .............................................................................. 21

Nuestro papel en el uso de los Carismas ............................................................ 22

Crítica de los Carismas ..................................................................................... 24

Número de carismas ........................................................................................ 25

2. CARISMAS DE LA PALABRA ................................................................... 27

Don de lenguas ................................................................................................ 27

Nació con la misma Iglesia ............................................................................ 27

Fue un don común en la Iglesia primitiva ....................................................... 29

¿En qué consiste este don? ........................................................................... 29

¿Se trata de lenguas reales en el propio sentido del vocablo? .......................... 30

¿Para qué sirven las lenguas? ........................................................................ 31

¿Cuándo se recibe el don de lenguas? ............................................................ 31

¿Es un don para todos y cada uno? ............................................................... 32

¿Cómo recibir el don de lenguas? .................................................................. 32

¿Cuándo se debe orar en lenguas? ................................................................ 33

Page 103

El despertar de los carismas


103





5. CONCLUSIÓN



Con las páginas precedentes, amigo lector, he tratado de ponerte al corriente de un
extasiante descubrimiento que he hecho en estos últimos tiempos, al entrar en la
Renovación Carismática. Digo descubrimiento, porque si bien conocía la existencia de
los carismas, en teoría, no había creído jamás haberlos visto funcionar en mí y en los
otros.

No pretendo haber escrito un tratado sobre los carismas: apenas hemos examinado
algunos, y aún de estos siento que te he dicho muy poco; a pesar de los tratados
teológicos que hemos tenido y que tenemos en las manos, pienso que en esta
materia todavía estamos todos aprendiendo el abecé.

El objetivo que me he fijado escribiendo estas páginas no era ofrecerte un libro sobre
la teología de los carismas sino, simplemente, incentivarte a recorrer un camino hasta
ahora ignorado, a aventurarte en un campo todavía inexplorado. He tratado de
persuadirte, con las Sagradas Escrituras en la mano, que Jesucristo te dio su misma
omnipotencia, sea cual fuere el puesto que ocupes en la Iglesia, o cualquiera sea el
grado de santidad que tengas. Te he informado con alegría la existencia de minas de
oro que tú deberás explotar en beneficio del pueblo de Dios. Me he esforzado en
persuadirte que tú puedes disponer de riquezas infinitas, para aliviar las necesidades
de tus hermanos en la fe.

No digas que tú ya tienes el Espíritu Santo y con esto te basta. Harías como los
avaros que están contentos solamente porque acumulan tesoros, o como algunas
ricas señoras que tienen sus joyas bajo llave para adornarse de tanto en tanto y en
pocas circunstancias de su vida.

El Espíritu Santo no es un tesoro que puede guardarse en la caja fuerte, sino que es
un viento impetuoso, que disipa nubes y tempestades; es un río de agua viva que
inunda los valles resecos, es el fuego devorador que debe quemar la tierra.

Sin embargo, te repito una vez más que no eres tú el que debe tener el Espíritu
Santo, sino que el Espíritu Santo es el que debe tenerte a ti, lo que significa que su
dominio sobre ti debe ser completo. No basta que tú decidas trabajar por la gloria de
Dios, sin sacrificar tus ideas, tus planes, tus preferencias, tus comodidades, tus
conceptos. El Espíritu Santo no te quiere con tus planes, sino que te desea
completamente libre de ti mismo, para poder efectuar a través tuyo sus propios
planes. Te quiere libre de ti mismo, y dispuesto a sacrificar el género de vida que
habías elegido para aceptar otro conforme a sus planes sobre ti. Te quiere libre de ti
mismo, pronto a dejar ese lugar que tienes hoy en la Iglesia, para desempeñar otro,
tal vez más arduo, más riesgoso y menos honorífico y cómodo. Te quiere libre de ti

Similer Documents